Realidad y simulacro
Manejo en la información de hoy
Por: María Mónica Vergara López.
Bajo la realidad del mundo en el que nos encontramos sumergidos, hallamos gran cantidad de intereses políticos, económicos, culturales y sociales que se esconden bajo los medios de comunicación para adquirir de cierta manera un poderío sobre la ciudadanía. La información, que debe ser tratada de una forma veraz, clara y precisa, hoy se ve afectada por quienes pretenden manipular a los medios de comunicación a costa del dinero, para tener un mayor control sobre la población y así actuar a favor de sus intereses.
No es necesario hacer un exhaustivo repaso histórico para deducir que quien maneja las ideas de una sociedad es quien determina el curso de la misma. La influencia cultural e ideológica en la masa ciudadana va induciendo a pensar de una determinada forma, de manera que determinados modelos sociales son considerados como deseables y correctos, y en consecuencia se convierten en una aspiración que todo ciudadano percibe como normal. Esta conformación social llega hasta tal punto que logra que aquellos individuos que se apartan del “patrón de conducta políticamente correcto” sean considerados como inadaptados y en constantes ocasiones sean marginados, ridiculizados o incluso perseguidos como consecuencia de su oposición a la corriente cultural dominante.
Estas situaciones se ven evidenciadas día a día en muchos de los medios de comunicación, ya sean impresos, radiales, digitales o por cable. Los intereses políticos abundan detrás de las cámaras, el lápiz y los micrófonos colombianos que juegan su mejor ficha para atacar, por así decirlo, a sus peones que sumisos aceptan el bombardeo masivo de información.
Según Victoria Camps, el papel de los medios de comunicación debe formar al ciudadano de hoy en día y no deformarlo como lo hace a diario. La cantidad de medios que han surgido en los últimos tiempos, no demuestra la calidad de la información que estos manejan en sus contenidos noticiosos: “podemos intuir que ciertas imágenes o excesos -de violencia, sexo, publicidad- no son la mejor manera de crear una personalidad moral, libre y responsable en los ciudadanos”. Por ende, Camps afirma que el hecho de que existan muchos periódicos, canales de televisión y programas radiales, no significa que se dé un buen manejo de estos.
Un ejemplo muy claro, donde se evidencia el gran poderío de los medios de comunicación es en la película Cortina de humo dirigida por Barry Levinson, en el año de 1997, donde se crea una guerra ficticia, sólo vivida y creada por los magnates del cine, que busca distraer en cierta medida a la prensa, ya que el presidente que iba a ser reelecto fue descubierto in fraganti en una situación escandalosa antes de su reelección. Dentro de estas circunstancias, es bastante particular que se oculte una verdad que pudo haber sido trascendental a la hora de tomar una decisión para elegir un nuevo presidente, pero se evidencia particularmente que detrás del simple hecho de mostrar titulares de noticias están los intereses políticos de quienes manejan el dinero y el poder.
Pero ahora, después de haber hecho este análisis y de haber visto ésta gran lograda película, se me viene a la mente la pregunta de si ¿realmente somos periodistas interesados por nuestro trabajo, involucrados totalmente por descubrir la verdad? Ó, ¿no somos más que una réplica exacta de la pobre uniformidad que tipifica a todos los periodistas de hoy en día? Para ejercer un buen periodismo en Colombia cuesta, y más aún cuando este valor es cobrado a través del silencio del comunicador o con amenazas de muerte, aunque para Kapuscinski “el principal peligro es la rutina. Uno aprende a escribir una noticia con rapidez, y a continuación corre el riesgo de estancarse, de quedarse satisfecho con ser capaz de escribir una noticia en una hora, convencido de que eso es todo lo que requiere el periodismo. Ésta es una visión nefasta de la práctica profesional. El periodismo es un acto de creación”.
De lo que sí estoy segura es que el gran poder que tienen los medios de comunicación para influir en una sociedad es bastante amplio, y que con ellos se pueden lograr grandes cosas que están siendo estancadas por los que quieren corruptamente manejar el poder. Es hora de tomar vocería y hacer valer nuestra opinión ante el mundo entero, con sentido crítico y argumentativo, capaz de convencer con realidades que estas imágenes que están haciéndonos ver en los contenidos noticiosos, no es más que una cortina de humo.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario